|
|
Llegada de Pablo a Jerusalén |
|
Texto para Memorización: Cuando llegamos a Jerusalén, los creyentes nos recibieron calurosamente. Hechos 21:17 (Nueva Versión Internacional) Lección: Paz y Madurez Espiritual Sermón Buenos días niños… ¿Cómo pasaron la semana? ¿Hablaron con sus amiguitos acerca de Jesús y lo que están aprendiendo acerca de Su poder? Espero que sí porque hay muchos niños que todavía no conocen del poder de Jesús porque sus papás no los llevan a la iglesia. Recuérdate que Dios quiere que tú compartas Su historia con otros niños. Pablo ha pasado por tres viajes misiones. Ha seguido la guianza del Espíritu Santo para evangelizar la mayor parte de Asia Menor y Grecia. Al llegar a Jerusalén, todo cambia. Al llegar a Jerusalén, los creyentes recibieron a Pablo calurosamente. Al siguiente día fueron a ver a Jacobo. Jacobo era reconocido como el líder de la iglesia en Jerusalén. Junto con Jacobo estaban todos los ancianos, o pastores, en Jerusalén. Para este tiempo ya habían miles de judíos que habían aceptado al evangelio y por lo tanto tomaría varias personas para poder pastorearlas. Pablo los saludó y les relató detalladamente lo que Dios había hecho entre los gentiles por medio de su ministerio. Ellos alabaron a Dios al escuchar cómo Dios estaban trabajando en las vidas de los gentiles, o sea, las personas que no son judías. Al estar estos dos hombres juntos, Pablo y Jacobo, ha dos grupos de personas representadas allí: los judíos cristianos y los gentiles cristianos. Los ancianos que estaban presentes allí le explicaron a Pablo que miles de judíos habían creído en el evangelio y seguían aferrados a la ley de Moisés. Ellos sabían que Pablo estaban recomendando que ellos no circuncidaran a sus hijos o tampoco vivir de acuerdo a las leyes judías. Ellos estaban preocupados con lo que iba suceder a Pablo cuando los líderes judíos se dieran cuenta que Pablo estaba en Jerusalén. Por lo tanto le ofrecieron un consejo. Habían cuatro hombres que necesitaban cumplir un voto de purificación. Su consejo era que Pablo fuera con estos hombres y participara en el voto también. Ellos deberían dejar de comer comidas sacrificadas a ídolos, de sangre, de la carne de animales estranguladas y de imoralidad sexual. Pablo entendía y predicaba que la salvación es por gracia. Él sabía que estas cosas no eran necesarias. Sin embargo, para mantener la paz, decidió tomar el consejo de los ancianos. Pablo fue con los otros cuatro hombres y se purificó con ellos. Parte del proceso es que tenían que luego notificar cuando habían empezado el proceso en el templo y al completarlo deberían dar una ofrenda por cada uno de ellos. A veces como cristianos hacemos cosas para mantener la paz entre los demás aunque no sea necesario de acuerdo a las leyes de Dios. Muchos describen este concepto como ayudar al hermano menor. O sea, dejamos de hacer algo por el beneficio de alguien más aunque no sea pecado. El ejemplo que Pablo nos da en este aspecto es muy bonito. Él está dispuesto a pasar por un proceso de purificación y pagar la ofrenda por mantener la paz y tomar el consejo de los cristianos en Jerusalén. ¿Estás dispuesto a dejar de hacer algo, o hacer algo, para que un amiguito conozca a Cristo? ¿Estás dispuesto a dejar de hacer algo, o hacer algo, para que un amigo siga en los caminos de Dios? El futuro de Pablo no es muy bonita. Lo que va a suceder en los próximos capítulos del libro de Hechos van a describir momentos muy difíciles para él. Sin embargo toma estos momentos para tener esta comunión y tiempo de alabanza a Dios con los cristianos en Jerusalén. No pierdas las siguientes semanas para escuchar el resto de la historia de Pablo.
.
|